4. La histeria femenina.

            La represión sexual que vivieron los hombres y mujeres en la época victoriana (1837-1901) originó la creación de muchísimos burdeles y el aumento de la prostitución  en Inglaterra. Las mujeres, a diferencia de los hombres, no tenían permitido gozar del placer sexual, pues el sexo solo era reservado para procrear con sus esposos. Los asuntos sexuales e íntimos, eran totalmente tema tabú. En algún momento las dolencias y quejas de las mujeres comenzaron a atribuirse a la histeria. La histeria, era un término médico desarrollado para describir la muestra de angustia mental o emocional de una mujer, comportamiento que luego se consideró una enfermedad, que necesitaba tratamiento. Los psiquiatras, pensaron  que estaba comprobado que la enfermedad mental era principalmente un problema que sufrían las mujeres, no hubo contrapartida para ningún paciente masculino. Si una mujer se quejaba de algo se le consideraba histérica,  si lloraba era histérica, si se sentía ansiosa o triste: histérica, ¿y cuál fue la cura que encontraron los médicos para la histeria femenina? El orgasmo, o cómo lo llamaron los médicos de la época “masaje pélvico” o “paroxismo histérico”.  


Quizás la idea de la cura surgió de las creencias de la antigua Grecia. Platón, pensaba que el útero era un animal que vivía en el cuerpo de la mujer y tenía el deseo de tener hijos, por lo que si la mujer no tenía marido o no había tenido hijos por mucho tiempo, se volvía insoportable y era propensa a contraer enfermedades. Luego, otro médico griego que vivió en Roma, de nombre Areteo de Capadocia, ofreció una visión más espeluznante del útero, al describirlo como: un animal que se movía, que era sensible a los olores y podía estrangular a la mujer desde adentro. La solución era alimentar a ese Animal mediante el coito y que si la mujer no tenía marido, este animal debía ser regresado a su lugar mediante olores dulces y masajes en el área íntima de la mujer. 


Entonces, regresando a la época victoriana, Las mujeres de la clase media y alta a menudo contratamos servicios de los médicos para curar su histeria, cuando las mujeres se sonrojaba y/o se alegraban de su masaje  se decía que había sufrido un “paroxismo histérico”. Cabe mencionar, que incluso los esposos de estas mujeres las enviaban al médico para curar su histeria. Los médicos y obvio sus dedos, se fatigaron de este ardo trabajo, pues este trabajo no se percibía en aquella época de manera erótico sexual como hoy en día, por ello no tardaron en crearse los vibradores para ahorrarse el trabajo duro a los medico, y no fue con un fin sexual, si no como un instrumento de trabajo para los médicos. 


1869- Primer vibrador


1880. Primer vibrador a batería


Hubo una mayor aceptación hacia los vibradores que para los tampones ya que nadie pensaba mal de las mujeres, ya que se creía que eran Asexuales.


1920. Los vibradores empezaron a aparecer en revistas y películas eróticas, desaparecieron de las publicaciones respetables, comenzando a verse un tema tabú.


        A partir de esta supuesta enfermedad, Sigmund Freud empezó a desarrollar su hipótesis del inconsciente, y terminó por afirmar que lo que se conocía como histeria femenina era provocado por un hecho traumático que había sido reprimido en el inconsciente, pero seguía aflorando en forma de ataques que carecían de explicación. Fue el principio de lo que hoy conocemos como psicoanálisis.


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